…no es mi fuerte. Está claro. Que me llaman del Círculo de lectores, adivinad quién se hace socia porque se apiada del pobre comercial esclavo de sus escasas ventas. Que me llaman de la OCU, lo mismo. Que me paran por la calle los de Cruz Roja, adivinad quién facilita su número de cuenta para contribuir con la causa. Y esta tarde ha sido otra ONG que pretende paliar la pobreza mundial ( y el cambio climático, y…, demasiados “ys” … pero en fin). A ver cómo me iba a salir un NO. Cómo. Si el “no” lo tengo anquilosadillo así ya en general, si pienso que algo puedo ayudar, pues menos. Puta romántica. Pringaílla.
Pero bueno…ha sido una afiliación amena con tejazos incluídos e invitación para cenar. Porque cuando me ha pedido la fecha de nacimiento ha visto que mañana cumplo un año más y me proponía salir a celebrarlo (pero niiiño…qué dices tú ahooraaaa -tono quieto parao-… que me levanto a las siete!, no será que es que quieres ver el fútbol, me dice, pero qué fútbol ni que fútbol le digo, que lo mío es la música… y es lo uno o lo otro como norma… vamos, que los músicos pura cepa no ven fútbol, le informo. Ya, algo se te nota… quizá por el negro riguroso (no tanto, llevo los calcetines de rayas y las braguicas rosas, pero claro, eso no se ve) y por esa calavera que llevas de colgante,- mira que es enanita, una minicalavera alada, pero esta juventud lo ve todo- jeje, muy observador, pero vamos a lo que vamos, prosigue con el plan de salvar al mundo, anda). Me he hecho la longuis, no por nada, bueno sí, por Hellboy, claro, pero también porque el tierno mancebo era una década menor que yo, ahora, gracioso el muchacho con avaricia, le he invitado a comer castañas calientes (acababa de comprar dos cucuruchos y anda que ha dicho que no… otro!!) mientras nos pegábamos unas risas hablando de todo menos del proyecto en profundidad… einnns…
…mira que llego a ser facilona.
-”Pues muchísimas gracias Sandra, ha sido un verdadero placer. Te llamaran al móvil en unos quince días para corroborar tus datos, háblales bien de mí”.
-Eso está hecho.- Echo a andar y mientras me alejo añado: “pero también les diré que te saquen del departamento comercial y te pongan a primera línea de fuego, menos bla-bla y más arrimar el hombro!”. (El final de la frase con el tono de irónica reprimenda y a volumen generoso).
Si una cara pudiera ser un poema… suerte que el semáforo estaba verde y mi especialidad meter el turbo.
